La evolución de la seguridad local en España pasa, necesariamente, por analizar cómo determinados municipios están adaptando sus estructuras policiales a entornos cada vez más complejos. En este contexto, la Policía Local de Alcobendas presenta un modelo operativo consolidado, basado en la proximidad, la planificación por objetivos, el uso intensivo de la información y la incorporación progresiva de tecnologías aplicadas a la seguridad.
Según se recoge en su memoria anual, durante 2025 el cuerpo ha reforzado su modelo de descentralización, ha impulsado el desarrollo de la inteligencia policial y la policía predictiva, y ha mantenido una actividad operativa elevada, con más de 52.000 llamadas gestionadas desde su central de comunicaciones y una estructura organizativa orientada a la especialización y la eficiencia.
A ello se suma una estrategia definida en torno a la protección de colectivos vulnerables, la convivencia, la seguridad vial y la coordinación con otros cuerpos policiales, así como una apuesta clara por la integración de herramientas tecnológicas como los sistemas de análisis de información, las unidades de drones o los equipos especializados de intervención.
Desde esta base operativa, analizamos con Antonio Pardo, jefe de la Policía Local de Alcobendas, cómo se articula este modelo en la práctica, qué elementos lo hacen replicable y cuál es su visión sobre la evolución de la seguridad local en España.

USECIM: En los últimos años, Alcobendas ha consolidado un modelo de policía basado en la proximidad y la descentralización. Desde un punto de vista operativo, ¿qué significa esto en el día a día del servicio?
ANTONIO PARDO: En efecto, las señas de identidad de nuestra forma de trabajar son la proximidad y la descentralización. Esto significa que acercamos el servicio de policía a todos los distritos, con tres dependencias policiales que acogen a las Unidades Integrales de Distrito, que prestan su servicio diario en cada zona. Este planteamiento supone una mayor implicación de los agentes destinados en cada base, que desarrollan su vida profesional dentro del distrito y se relacionan con los ciudadanos y grupos de interés con los que conviven en ese espacio de la ciudad.
“Las señas de identidad de nuestra forma de trabajar son la proximidad y la descentralización.”
USECIM: Cuentan con una estructura organizada por áreas funcionales y una planificación anual muy definida. ¿Cómo se traduce ese modelo de planificación por objetivos en la actividad diaria de los agentes?
ANTONIO PARDO: Uno de los elementos que forma parte de nuestra cultura de siempre es la planificación. La Policía Local de Alcobendas no cuenta con una herramienta de planificación propia, sino que se ha integrado en las del Ayuntamiento, que la segmenta en tres grandes marcos: una planificación a largo plazo, con un plan ciudad de diez años gestionado con la participación de los ciudadanos y asociaciones; una planificación de cuatro años para cada legislatura, donde se introducen los criterios que marca el equipo de gobierno ganador de las elecciones; y una planificación anual de gestión por objetivos, con los planes que desplegamos cada año.
Todos estos planes ordenan nuestro funcionamiento diario de la forma más sutil y transparente posible para nuestros policías, que salen a diario con su ficha de actividad y la planificación de los objetivos que tienen que desarrollar, teniendo en cuenta todos los planes indicados. De este modo, para dar cumplimiento a todo lo que se nos pide, desde lo más estratégico a lo más operativo, se traduce en objetivos operativos temporalizados en las fichas de actividad diarias de los agentes.
Me gustaría reseñar, además, que cualquier sugerencia de los agentes o mandos sobre la necesidad de desarrollar un plan concreto es atendida y, por supuesto, se elaboran los planes conforme a los criterios de planificación que tenemos marcados. Nuestra gestión por objetivos anual permite esta posibilidad y hace que el trabajo esté vivo y no constreñido a unos planes que se reiteran en el tiempo sin revisar ni evaluar en su formulación.
“Para dar cumplimiento a todo lo que se nos pide, desde lo más estratégico a lo más operativo, trabajamos con objetivos temporalizados en las fichas de actividad diarias.”
USECIM: Sus agentes patrullan con tareas programadas y con indicadores de gestión asociados. ¿Hasta qué punto esta metodología mejora la eficacia real del servicio policial?
ANTONIO PARDO: La realidad es que debemos entender que somos un servicio público de seguridad y estamos obligados a mostrar resultados, a ser transparentes en lo posible y a presentar a la ciudadanía nuestro trabajo para que valore si su Policía Local está trabajando de la manera correcta.
En efecto, nuestro modo de planificarnos tiene determinados elementos de control, como la ficha de actividad, los informes diarios y los indicadores de gestión, todo ello orientado a medir la forma en que ejecutamos nuestro trabajo. Este sistema impacta sobre nuestra eficacia y nuestra eficiencia, porque temporaliza y dirige el trabajo de las patrullas de calle, mejorando por tanto nuestra efectividad.

USECIM: Alcobendas gestiona un volumen muy elevado de actividad, con más de 50.000 llamadas anuales. ¿Cómo se estructura la respuesta operativa para absorber esta demanda sin perder capacidad de intervención?
ANTONIO PARDO: La Policía Local de Alcobendas tiene un modelo descentralizado. Contamos con tres bases distribuidas en cada uno de los distritos de la ciudad. Esta forma de despliegue tiene elementos muy positivos, como la implicación de los agentes en su distrito, y otros algo más negativos, que afectan a los recursos que se deben destinar a cada una de las dependencias para su funcionamiento normal.
Nuestras unidades de distrito son el núcleo esencial del trabajo policial: son los primeros intervinientes y a quienes se derivan los servicios para su realización. Nuestras capacidades operativas son altas porque el territorio no es excesivo y el número de patrullas que salen a diario permite asumir tanto los servicios como el trabajo en prevención.
USECIM: La distribución de requerimientos entre seguridad ciudadana, tráfico, policía administrativa y funciones asistenciales refleja una gran diversidad de funciones. ¿Cómo se equilibra esa polivalencia sin perder especialización?
ANTONIO PARDO: Buena pregunta. Nuestra filosofía de proximidad y nuestra forma de hacer policía hacen que orientemos nuestros esfuerzos a un sistema de policía cercano, tendente a la resolución de conflictos sin dejar atrás a nadie. Las unidades integrales abordan toda la casuística que surge en los distritos, y las unidades especializadas, dependientes del Área de Policía Judicial, entran en escena cuando son requeridas por alguna causa que exige conocimientos específicos para abordar con garantías la intervención. Es una línea muy sensible, transparente para el ciudadano, pero que condiciona la organización policial hacia una respuesta especializada o generalista.
USECIM: La incorporación de herramientas que permiten tramitar denuncias o consultar bases de datos directamente desde la calle elimina procesos administrativos tradicionales. ¿Qué impacto tiene esta digitalización en la eficiencia del servicio y en el tiempo real de respuesta?
ANTONIO PARDO: La digitalización debe ayudarnos a ganar tiempo de presencia en calle. Ofrecer a los agentes los medios necesarios para que hagan la mayor parte de su trabajo desde su sector de despliegue, sin tener que acudir a las dependencias policiales, es un objetivo esencial para nosotros. Lo que denominamos el proyecto de policía interconectada está siendo una realidad que poco a poco se va imponiendo en las policías y que servirá para dar continuidad a los servicios de calle, porque los agentes podrán consultar, cerrar incidencias, elaborar pequeños informes e incluso visualizar las cámaras de su zona para consultar cualquier hecho que sea de su interés. Todo ello incrementa la calidad en la respuesta a los requerimientos de los vecinos y, por supuesto, sin alterar las capacidades operativas que ya tenemos.


USECIM: Uno de los elementos diferenciales de su modelo es la apuesta por la inteligencia policial y la policía predictiva. ¿En qué fase real de desarrollo se encuentra este enfoque dentro de su organización?
ANTONIO PARDO: La policía predictiva ha llegado a los modelos de policía para quedarse. Nosotros empezamos a trabajar en este ámbito con modelos propios de planimetría aplicables desde hace ya ocho años. Nos ha servido para estar donde tenemos que estar y en el momento en que tenemos que estar; para relacionar hechos y autores; y, sobre todo, para tener una estrategia prospectiva que nos permite anticiparnos a problemas ya vividos y que, hasta la fecha, solo podíamos combatir de manera eficaz, pero no eficiente. Soy un convencido de la policía predictiva, y dedicar recursos a este ámbito ayuda a mejorar los resultados y, sobre todo, a posicionarte mucho mejor en el territorio.
USECIM: ¿Cómo se transforma la información disponible —procedente de distintas bases de datos y fuentes— en decisiones operativas concretas sobre el terreno?
ANTONIO PARDO: En nuestro caso, la elaboración y el tratamiento de la información son esenciales. Introducimos los datos que nos llegan de distintos canales y se relacionan por día de la semana, turnos, distritos y sectores. Esta relación nos da unos mapas de calor que, a simple vista, ayudan a entender la evolución de los datos que estemos estudiando en ese momento. Pero lo más importante es que la tabla final de relación de días, turnos y zonas establece las franjas horarias que nos interesan, y esas franjas se trasladan a las fichas de actividad diaria de los agentes de policía, que salen a patrullar con la información necesaria, tratada y guiada por inteligencia. Esto hace que hayamos mejorado claramente nuestra capacidad de respuesta.
“Los agentes salen a patrullar con la información necesaria, tratada y guiada por inteligencia.”
Todo ello está sujeto a que la ciencia no nos da respuesta a todas las incidencias de la ciudad y debemos ser sensibles a los cambios de patrones que se producen a diario en la problemática. Es aquí donde estamos pensando ya cómo utilizar la nueva herramienta que nos ayudará a mejorar el servicio: la inteligencia artificial.
USECIM: En muchos casos se habla de tecnología en términos teóricos. En su caso, ¿qué impacto tangible está teniendo el uso de herramientas de análisis en la prevención del delito?
ANTONIO PARDO: La gestión de las policías locales debe tender a la eficiencia. La utilización de los recursos públicos debe optimizarse para poder alcanzar los objetivos que nos demandan nuestros vecinos desde un servicio público próximo y primer interviniente en un buen número de actuaciones en calle. Desde que pusimos en marcha nuestra Unidad de Inteligencia Policial para la Convivencia, el análisis de los datos y otros indicadores a tener en cuenta ha hecho que nos posicionemos mucho mejor en el territorio, que la gestión del conocimiento fluya dentro de la organización y que tendamos a optimizar el tiempo de trabajo de nuestros agentes.

USECIM: Alcobendas ha incorporado en los últimos años nuevas capacidades como drones avanzados, unidades especializadas o herramientas de captación y análisis de información en tiempo real. ¿Cómo se integran estos medios dentro del modelo operativo y qué impacto real están teniendo en la toma de decisiones y en la eficacia del servicio?
ANTONIO PARDO: Alcobendas siempre se ha decantado por el uso de la tecnología aplicada a la seguridad como un elemento que ayuda a mejorar el servicio. Así entendemos que la aplicación de las soluciones que utilizamos en estos momentos se dirige específicamente a la mejora de las prestaciones que ofrecemos.
Varios son los objetivos que perseguimos con la implementación de estas nuevas capacidades: mejorar la respuesta, saber “dónde” y “cuándo” hay que estar, incrementar la seguridad de nuestros agentes en las intervenciones y ganar tiempo “en calle” para que puedan tener más posibilidades de hacer seguridad preventiva.
“Mejorar la respuesta, saber ‘dónde’ y ‘cuándo’ hay que estar, incrementar la seguridad de nuestros agentes y ganar tiempo ‘en calle’.”
USECIM: En tecnologías como el escaneo 3D aplicado a la reconstrucción de accidentes o el uso de sensores avanzados, ¿hasta qué punto están cambiando la forma de documentar, analizar e investigar los hechos?
ANTONIO PARDO: Lo cierto es que la Policía Local, en general, ha realizado siempre informes muy profesionales que han ayudado mucho a los jueces a que su proceso de toma de decisiones sea lo más justo posible, teniendo en cuenta siempre la información que les facilitamos. El escáner de reconstrucción de accidentes de tráfico o laborales ha venido a cerrar un círculo que permite reconstruir, con los datos objetivos que se recaban, los hechos que se enjuician. Ha supuesto una herramienta sólida para alcanzar conclusiones y atribuir responsabilidad casi de manera irrefutable.
USECIM: La incorporación de dispositivos como el TASER de última generación introduce nuevas capacidades en el uso proporcional de la fuerza. ¿Cómo se integra este tipo de herramientas en la operativa diaria y en la toma de decisiones de los agentes?
ANTONIO PARDO: El TASER supone, desde mi punto de vista, un elemento que indica que la evolución de las intervenciones policiales va en el sentido correcto. Cualquier dispositivo no letal que se implementa en una plantilla supone añadir medios para resolver intervenciones complicadas que pueden derivar en lesiones a las personas. El TASER permite un uso racional de un medio no letal en situaciones que antes se podrían resolver de otra manera, causando lesiones a la persona. En definitiva, supone que nuestros procedimientos maduran y que la tecnología nos ayuda.


USECIM: La coordinación con el Cuerpo Nacional de Policía y otros cuerpos se articula mediante reuniones periódicas y operativos conjuntos. ¿Qué nivel real de integración existe hoy entre cuerpos en un municipio como Alcobendas?
ANTONIO PARDO: La coordinación en materia de seguridad ha ido creciendo de manera gradual y la realidad es que, a día de hoy, las relaciones y el trabajo conjunto con la Policía Nacional están a mejor nivel que nunca. Las reuniones semanales, el intercambio constante de información y la solicitud recíproca de información han hecho que los niveles de seguridad de las ciudades se hayan incrementado, porque trabajamos con mayor coordinación y aprovechamiento de recursos.
No cabe duda de que los modelos de seguridad preventiva y reactiva pasan por coordinarnos bien. No es solo un deber de las administraciones públicas, sino un compromiso con los ciudadanos, que quieren ser atendidos independientemente del color del uniforme con el que se les atienda. Los sistemas públicos de seguridad solo serán de éxito con la coordinación efectiva de los cuerpos policiales.
USECIM: En ámbitos como el control del menudeo de drogas o la seguridad en eventos, ¿hasta qué punto esa coordinación es determinante para los resultados operativos?
ANTONIO PARDO: En concreto, en esos dos ámbitos se producen dos realidades distintas. Con respecto al menudeo de droga, el trabajo policial tiene dos vertientes: las relacionadas con las investigaciones y, por otra parte, las que conocen los propios agentes por el despliegue operativo sobre el terreno que se hace en las ciudades. Es en ese ámbito donde las policías locales tenemos un valor añadido, al desplegar modelos próximos, a pie y muy cercanos a los problemas de los vecinos.
En nuestro caso, la lucha contra el menudeo es un objetivo clave porque genera situaciones que inciden sobre la convivencia vecinal, y tratamos de combatirlo con todas nuestras posibilidades. Y sí, también nos coordinamos en estos ámbitos porque Policía Nacional, al margen de las grandes operaciones, cada vez tiene más vínculo con el territorio y también combate el propio menudeo en las ciudades de su demarcación. Debo decir que con mucho éxito.
Con respecto a la seguridad en los eventos, la mejora de la coordinación ha generado que ambos cuerpos dispongan de medios para garantizar la seguridad en grandes concentraciones de personas. Al margen de quién es el titular de la competencia —este debate ya está superado—, se tratan los problemas de seguridad de manera conjunta y, cuando se realizan Juntas Locales de Seguridad, cada cuerpo aporta su operativo y se pone en común para optimizar recursos, algo impensable hace unos años.


USECIM: La atención a colectivos vulnerables y la intervención en ámbitos como la violencia de género o el entorno escolar ocupan un peso importante en su actividad. ¿Cómo se articula ese trabajo desde la Policía Local?
ANTONIO PARDO: En efecto, una de nuestras señas de identidad más importantes es la protección a los colectivos más vulnerables, que forma parte de uno de los pilares de nuestra forma de entender la policía. Nos preocupa lo que les preocupa a los vecinos y queremos dar un servicio que valga a los ciudadanos y que mejore la calidad de vida de aquellos que, por su condición, son más vulnerables que otros. Trabajamos para que las situaciones de desigualdad e injusticia se corrijan en la medida de nuestras posibilidades.
Tenemos muchos recursos destinados a combatir la violencia de género con una unidad especializada, porque sabemos que uno de los elementos clave de la desigualdad es la manifestación de cualquier tipo de violencia hacia la mujer. Pero también nos preocupa la comunidad educativa, las personas mayores y las personas con discapacidad, porque son elementos esenciales de nuestra ciudad y de la vida en sociedad. Por eso queremos dedicarles todos nuestros esfuerzos para normalizar, en lo posible, su vida en el municipio.
Mejorar la calidad de vida de todos los vecinos es el objetivo, pero la vulnerabilidad no nos deja impasibles y por eso forma parte de uno de los rasgos de nuestra forma de trabajar.
USECIM: En el ámbito de la convivencia y el espacio público, ¿qué papel juega la mediación y el trabajo preventivo frente a la actuación estrictamente policial?
ANTONIO PARDO: Soy un convencido de la prevención; un prevencionista nato. Los modelos de proximidad necesariamente tienen que introducir la mediación como una de las herramientas para la resolución de conflictos que inciden negativamente sobre la convivencia. La mediación es una faceta policial que se pone en práctica a diario y que indica que la Administración quiere resolver los problemas de los ciudadanos acercando posturas, para que puedan superar sus disputas de manera pacífica y comprometerse a resolverlas.
En nuestro caso, además de la mediación que podríamos denominar informal, tenemos un Servicio de Mediación Policial, el SEMAC, que encarna bien nuestra filosofía de policía de proximidad. Este servicio, con dos agentes, además del apoyo del Servicio de Atención a la Víctima, que cuenta con una abogada y una psicóloga dependientes de la Policía Local, realiza mediaciones formales con compromisos tangibles que suelen resolver muchos problemas. Además, soluciona enfrentamientos casi crónicos que no se resuelven porque las partes no tienen recursos para hacerlo; se les facilitan y, de paso, dejamos de intervenir por el mismo problema de manera reiterada, lo que supone también para la organización policial la optimización de nuestros servicios.
Creo firmemente en la mediación policial y, en este ámbito, la Policía Local es realmente un baluarte definitivo para arreglar problemas de convivencia.

USECIM: Con el nivel de tecnología y organización que presenta su modelo, ¿cree que muchas policías locales en España están todavía lejos de este grado de desarrollo operativo?
ANTONIO PARDO: En España, el principal problema de las policías locales es su heterogeneidad. Las jefaturas de policía cada vez están más implicadas en la gestión de sus plantillas, con visiones modernas de cómo hacer las cosas y de mejorar el servicio público que prestamos. Pero, lógicamente, los recursos de cada municipio son diferentes y las realidades también. Esto no quiere decir que un municipio con pocos recursos no pueda implementar medidas tecnológicas de calado, pero sí es verdad que la limitación presupuestaria a veces lastra muchos de estos proyectos.
Las comunidades autónomas, en este ámbito, son las que deben unificar criterios y potenciar a las policías con menos recursos. En la Comunidad de Madrid, desde hace algunos años, se está trabajando para que todos tengamos las mismas oportunidades en lo esencial, y ese es el camino.
USECIM: Desde su experiencia, ¿el actual marco del modelo policial en España facilita este tipo de evolución o, por el contrario, introduce limitaciones?
ANTONIO PARDO: Es evidente que el modelo policial necesita una revisión profunda. También es evidente que a los ciudadanos no les importa en absoluto el modelo policial: lo que quieren es que les resolvamos sus problemas, y les da igual el uniforme que les atienda.
Creo que las normas y su actual marco regulatorio son claramente mejorables, pero también creo que no deben servir de excusa para evitar ejercer las competencias que cada cuerpo tiene atribuidas con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En este aspecto, suelo ser muy crítico con nosotros mismos. El espacio de la Policía Local está bien definido; me gustaría una Policía Local que potencie lo que sabemos hacer bien y lo que más valoran nuestros vecinos: una policía próxima y que resuelve problemas con los medios que tenemos a nuestro alcance.
El marco jurídico del año 1986 no sirve, pero quejarnos constantemente o justificar que dejamos de hacer cosas por ese motivo no nos pone en valor con respecto a otros cuerpos de seguridad. Debemos creernos lo que hacemos, cómo lo hacemos, y no renunciar nunca a nuestros orígenes ni a nuestra forma de hacer policía.
“El marco jurídico del año 1986 no sirve, pero quejarnos constantemente no nos pone en valor.”
USECIM: ¿Qué cambios considera necesarios para que las policías locales puedan desarrollar plenamente su potencial en materia de seguridad ciudadana?
ANTONIO PARDO: Las policías locales hacemos seguridad ciudadana constantemente. La seguridad preventiva, que es algo intangible, es nuestro principal valor. Un agente de policía que accede a un establecimiento dentro de su barrio y sector está haciendo seguridad ciudadana de la buena, y eso es lo que reclamo para la Policía Local.
La reacción la sabemos hacer todos muy bien porque estamos muy preparados para ello, pero el valor de la convivencia y la prevención es lo que más cuesta y donde más tenemos que trabajar. Y todo esto no está reñido con una policía moderna, bien posicionada, tecnológicamente dotada, implicada y ambiciosa para que sus vecinos vean mejorar sus condiciones de vida en la ciudad.

USECIM: Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos operativos a los que se enfrenta una policía local como la de Alcobendas?
ANTONIO PARDO: Llevo en la Policía Local de Alcobendas desde el año 1992 y en la jefatura desde el año 2013, y lo cierto es que las necesidades operativas van evolucionando con la vida de la ciudad, que está viva. Los ciudadanos de Alcobendas son muy exigentes con sus servicios públicos; valoran mucho la seguridad, pero nos piden que acompañemos el desarrollo de la ciudad para garantizar un espacio urbano seguro.
El desafío de futuro está en entender qué nos demanda la sociedad y redefinir las organizaciones con este criterio; no tanto en qué queremos nosotros, sino en qué es de verdad necesario y hasta dónde queremos que nuestras organizaciones evolucionen.
La visión moderna de las organizaciones necesariamente pasa por evolucionar teniendo en cuenta a las personas, tanto dentro como fuera de la organización, conocer bien los objetivos y establecer una estructura que sirva.
“La Policía Local tiene una identidad propia. Somos lo que somos y somos mucho más de lo que nos creemos.”
Soy muy partidario del desarrollo tecnológico de las organizaciones policiales porque esto nos dará un papel importante en la sociedad actual. De nada sirve no reconocer la importancia, por ejemplo, de las redes sociales o lo necesario que es que nos acerquemos a todos los grupos de interés del municipio para que nos expliquen qué demandan de nosotros y seamos capaces de desplegarnos territorialmente conforme a las necesidades reales de los vecinos.
La Policía Local tiene una identidad propia, de la que estoy plenamente orgulloso y que nos permite avanzar junto a nuestros vecinos. Ese es el verdadero valor de nuestro servicio público de seguridad. Somos lo que somos y somos mucho más de lo que nos creemos; nuestro potencial es único y hay que identificarlo bien para potenciarlo.

Antonio Pardo, Jefe de Policía Local de Alcobendas.
USECIM: Y, en términos de liderazgo, ¿qué elementos considera imprescindibles para dirigir hoy una organización policial en un entorno cada vez más complejo y exigente?
ANTONIO PARDO: El liderazgo de estas organizaciones necesita ejemplo, formación, apertura de miras, asertividad, empatía y, sobre todo, orgullo de pertenencia a un cuerpo policial que tiene una función esencial para los vecinos que residen en Alcobendas. El líder representa al cuerpo y no a sí mismo.
Me creo lo que soy. He sido policía de barrio a pie durante muchos años y eso me ha dado una perspectiva de la policía que es difícil entender si no has pasado por ahí.
Además, tener un punto de vista abierto a los cambios y un equipo de trabajo cercano, con criterios similares, debatidos y discutidos en las juntas de mando, hace que la dirección de una organización policial sea necesariamente participada y con una tendencia al cambio que intente cubrir las necesidades de todos.
En el primer curso de mando que hice en la Academia de Policía Local de la Comunidad de Madrid, ascenso a cabo, hoy oficial, se explicaban los diferentes estilos de mando. A mí siempre me llamó la atención una cuestión con respecto al liderazgo: hay líderes de las organizaciones que adoptan el papel de uno más, cada uno en su faceta, pero no es el que manda ir, sino el que da ejemplo porque va el primero. Utilizar el “vamos”, dando ejemplo, refuerza el liderazgo de las organizaciones policiales.
OSCAR ETXEBARRIA
OTRA INFORMACIÓN RELACIONADA:
- Badalona: el dato entra en la decisión policial operativa.
- Entrevista a Óscar Parada en el LOCAL SECURITY BCN Congress.
- Seguridad local en España: una visión estratégica desde Valladolid.
- Boadilla del Monte: exigencia operativa y modelo polical local.
- Policía Local y seguridad urbana: análisi operativo desde Terrassa.
- Liderar una etapa tecnificada en la Policía Local de Valencia.
- El IFISE transforma el modelo de formación policial.
- Policía Local de las Rozas: innovación y tecnología.
- Tarragona: modelo integrado de seguridad y cooperación local.
- Visión de futuro y desafíos de la Policía Municipal de Girona.
- Policía Local de Sevilla: modernización operativa y estrategia.
- Subsecretaría de Interior: visión técnica y retos actuales.
- La seguridad en el Movistar Arena con Juan Carlos Ruiz
- Unidad de Caballería Policía Local de Murcia: capacidades clave
- Liderazgo operativo en los Mossos d´Esquadra: Josep A. Saumell
- USECIM Awards: en búsqueda de la excelencia.
- Reforma policial en Cataluña: visión de ACCPOLC y Daniel Corral
- La Policía Local de León ante el reto del siglo XXI
- Modelo de seguridad urbana en BCN con Maria Teresa Català.
- Modelo policial en Bilbao: entrevista con Iñaki Elexalde.
- Grupo GAMA: modelo policial en Violencia de género.
- Policías Locales en Cataluña: entrevista a Daniel Limones Silva.
- Brigada Móvil de la Ertzaintza. Evolución y capacidades.
- La GUB y su modelo de inteligencia de Policía Local.
- Guardia Municipal de Donostia-San Sebastián: innovación y seguridad. Fulgencio.
- Instrumentos de planificaciòn entre las diferentes Policías Locales: Una coordinación efectiva.













