La gestión de la seguridad en el ámbito local está evolucionando hacia modelos cada vez más complejos, en los que la integración de tecnología, el uso del dato y la capacidad operativa en tiempo real se convierten en elementos determinantes. En este contexto, la relación entre tecnología y seguridad urbana cobra especial relevancia.
En este contexto, Zaloa Campillo Mandaluniz, Concejala de Transformación Digital en el Ayuntamiento de Getxo e Ingeniera de Telecomunicación, analiza cómo puede abordarse esta transformación desde las administraciones públicas, poniendo el foco en la necesidad de conectar sistemas, coordinar servicios y adaptar las estructuras públicas a una realidad operativa que ya ha cambiado.
A lo largo de la entrevista se abordan cuestiones clave como la implantación de plataformas operativas, el papel de la inteligencia artificial, la gestión del dato, la coordinación entre actores y los retos normativos que condicionan el desarrollo de nuevos modelos de seguridad en las ciudades.
USECIM: En los últimos años se está consolidando la idea de que la gestión de la seguridad no puede abordarse desde una única herramienta. Desde su responsabilidad institucional, ¿qué factores han llevado a las administraciones locales a adoptar este enfoque más integrado?
ZALOA CAMPILLO MANDALUNIZ: La realidad urbana es compleja y no puede abordarse desde una única perspectiva, por lo que las herramientas para gestionarla tampoco pueden serlo. Los incidentes combinan distintos tipos de datos, tiempos y servicios, lo que exige una visión integrada.
Hay tres claves: la complejidad de cada ciudad, la heterogeneidad de los datos y la necesidad de coordinar servicios. Cuando cada área trabaja de forma aislada, se pierde eficacia, pero sobre todo eficiencia en la toma de decisiones, que es crítica.
Desde el ámbito local —y también desde nuestra propia experiencia— se está avanzando hacia un cambio claro: pasar de múltiples herramientas desconectadas a sistemas unificados que permitan decidir mejor y más rápido.

USECIM: En su planteamiento habla de la necesidad de conectar urbanismo, operativa y tecnología. Desde la toma de decisiones públicas, ¿dónde se están encontrando mayores dificultades para que estas dimensiones funcionen de forma coordinada y sostenida en el tiempo?
ZCM: La principal dificultad no es tecnológica, es organizativa. Urbanismo, operativa y tecnología han evolucionado durante años de forma paralela, con puntos de conexión puntuales, pero en general con dinámicas y objetivos propios.
El reto está en alinear tiempos, prioridades y lenguajes entre áreas. Romper esos silos y trabajar desde el diseño con una visión compartida es uno de los cambios más complejos, pero también más necesarios en la administración pública.
“La principal dificultad no es tecnológica, es organizativa.”
USECIM: La gestión desde el ámbito local exige cada vez mayor coordinación entre servicios municipales. ¿Cómo se articula esa coordinación desde el nivel político y de dirección, y qué elementos considera críticos para que tenga impacto real en la operativa?
ZCM: La coordinación empieza en lo político, pero se materializa en lo operativo. Es fundamental contar con objetivos claros y compartidos, así como con estructuras de colaboración bien definidas.
Además, el acceso a la información en tiempo real y el seguimiento continuo son elementos clave. Cuando se alinean estrategia, dato y operativa, es cuando realmente se genera impacto.
USECIM: En relación con el uso de tecnología, ha puesto el foco en la importancia de que esta esté integrada en plataformas operativas reales. Desde el ámbito institucional, ¿cómo se está impulsando este tipo de modelos y qué barreras están dificultando su implantación efectiva?
ZCM: La tecnología requiere un enfoque transversal, tanto desde el diseño como desde la gestión. La tendencia es avanzar desde entornos fragmentados hacia plataformas que conecten operativa, datos y servicios en tiempo real.
Venimos de modelos fragmentados en los que los sistemas no siempre estaban pensados para interoperar, y eso sigue siendo una de las principales dificultades. A ello se suman inercias organizativas y el cambio cultural que implica trabajar de forma diferente.
En muchas administraciones —y también en nuestro entorno— se está avanzando en esa dirección. El reto no es solo tecnológico, sino también organizativo: pasar de adquirir herramientas aisladas a construir entornos realmente útiles para la operativa diaria.

USECIM: En su experiencia, ¿qué impacto está teniendo la incorporación de tecnologías como la analítica de vídeo o la inteligencia artificial en la capacidad de anticipación y respuesta de los servicios?
ZCM: La analítica de vídeo y la inteligencia artificial están demostrando su potencial para mejorar la anticipación y la capacidad de respuesta. Permiten detectar patrones, reducir tiempos y priorizar actuaciones.
Todo ello debe hacerse garantizando la seguridad del dato y la protección de las personas. El marco normativo europeo es muy claro en este sentido y establece límites, por ejemplo, en el uso de datos biométricos, que solo pueden aplicarse en contextos muy concretos y excepcionales.
Estas tecnologías no sustituyen a las personas, pero sí multiplican su capacidad operativa. Cuando se aplican correctamente, los resultados suelen traducirse en mejoras tanto en la gestión como en la percepción de seguridad por parte de la ciudadanía.
USECIM: La incorporación del dato como elemento operativo es una tendencia clara. Desde la administración, ¿cómo se está abordando la transformación necesaria para convertir información en inteligencia útil para la toma de decisiones en tiempo útil?
ZCM: El reto no es disponer de datos, sino convertirlos en decisiones útiles en tiempo real. Para ello es necesario integrarlos, hacerlos interoperables y garantizar que fluyan entre sistemas y servicios.
Cuando el dato fluye, la gestión deja de ser reactiva y pasa a ser anticipativa, que es hacia donde se están orientando los modelos más avanzados.
“El reto no es disponer de datos, sino convertirlos en decisiones útiles en tiempo real.”
USECIM: En paralelo al desarrollo tecnológico, usted insiste en la necesidad de mantener supervisión humana y criterios claros de uso. Desde la gestión pública, ¿cómo se equilibra la innovación tecnológica con las garantías, la ciberseguridad y la confianza ciudadana?
ZCM: La innovación debe ir siempre acompañada de garantías. Sin confianza, no hay modelo sostenible.
La supervisión humana, los criterios claros de uso, la ciberseguridad y el cumplimiento normativo son elementos imprescindibles. El equilibrio está en incorporar la tecnología con responsabilidad, transparencia y poniendo siempre a la ciudadanía en el centro.
USECIM: La intervención sobre el espacio físico —iluminación, accesos, usos— forma parte cada vez más de las estrategias de prevención. ¿Qué papel está asumiendo el urbanismo dentro de las políticas públicas en este ámbito?
ZCM: El urbanismo es una de las herramientas más potentes —y a menudo más invisibles— en materia de seguridad. No se trata solo de intervenir cuando aparece un problema, sino de diseñar espacios que ayuden a prevenirlo desde el inicio.
Hablamos de iluminación, recorridos claros, mezcla de usos o espacios cuidados que generan actividad y reducen situaciones de riesgo.
“La seguridad no empieza en la respuesta, sino en cómo se diseñan las ciudades.”
Aquí es donde se produce un cambio relevante: integrar urbanismo, datos y operativa. Porque la seguridad no empieza en la respuesta, sino en cómo se diseñan las ciudades.
USECIM: En un contexto de creciente complejidad, ¿qué papel considera que debe jugar la colaboración público-privada, especialmente con el sector tecnológico, en el desarrollo de nuevos modelos?
ZCM: La colaboración público-privada es una pieza clave para avanzar al ritmo que exige la realidad. El sector tecnológico aporta innovación y conocimiento, y es importante aprovechar ese valor.
Ahora bien, el liderazgo debe ser público. Es desde la administración desde donde se definen los objetivos, los límites y el marco de actuación, siempre desde el interés general.
La clave está en colaborar con criterio, aprovechando las capacidades del sector privado sin perder el control ni la responsabilidad sobre el modelo que se quiere construir.

Zaloa Campillo Mandaluniz, Concejala de Transformación Digital en el Ayuntamiento de Getxo e Ingeniera de Telecomunicación.
USECIM: Mirando a medio plazo, ¿qué cambios considera necesarios —a nivel de políticas públicas— para garantizar que las ciudades puedan responder de forma eficaz a los retos que están por venir?
ZCM: A medio plazo necesitamos políticas públicas que integren tecnología, dato y operativa desde el diseño y no como elementos añadidos posteriormente.
Esto implica mayor agilidad normativa, estructuras menos compartimentadas y modelos de trabajo más coordinados.
Porque las ciudades que mejor funcionen no serán las que tengan más herramientas, sino aquellas que sepan utilizarlas de forma conectada para anticiparse y responder mejor.
OSCAR ETXEBARRIA
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