Salud mental y prevención del suicidio en la Policía Nacional

Ene, 2026 | NATIONAL SECURITY

La salud mental se ha consolidado como un eje estratégico en la gestión de las organizaciones policiales contemporáneas. La exposición continuada a situaciones de alta exigencia emocional, el estrés operativo y la responsabilidad inherente al servicio hacen imprescindible abordar el bienestar psicológico de los agentes desde una perspectiva estructural, preventiva y profesional.

En el caso de la Policía Nacional, este enfoque se articula a través de un modelo institucional que integra la promoción de la salud mental y la prevención de la conducta suicida dentro de las políticas de prevención de riesgos laborales y protección socio-sanitaria, con pleno respeto a la confidencialidad y a los derechos de los profesionales.

Para profundizar en este modelo, conversamos con Juan Luis Martín Moronta, Comisario y jefe de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales y Protección Socio-Sanitaria, sobre el papel del Equipo de Intervención Psicosocial, la evolución del marco institucional y los retos que plantea la gestión de la salud mental en el ámbito policial desde una perspectiva organizativa, preventiva y humana.

Marco institucional y liderazgo

USECIM: Desde su responsabilidad al frente de la Unidad, ¿por qué es necesario abordar la salud mental y la prevención del suicidio como una política institucional y no únicamente como una cuestión individual?

JUAN LUIS MARTÍN: La Policía Nacional es una institución con más de 200 años de historia. Constituye una organización de más de 75.000 hombres y mujeres que ha evolucionado en el tiempo de la misma forma que la sociedad a la que se debe. La singularidad de cada policía, pese a su formación profesional, no le permite afrontar los riesgos de la misma forma que el resto de la colectividad. Los riesgos psicosociales derivados de la interacción personal e intervención profesional pueden evolucionar hacia situaciones de malestar, estrés, angustia, depresión y tentativas de suicidio. Una adecuada política institucional, desde la planificación preventiva, no elimina estos riesgos, pero contribuye decididamente a minimizar su impacto y la deriva hacia conductas suicidas.

Desde la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales y Protección Sociosanitaria de la Policía Nacional abogamos por hablar sin tapujos del dolor y del sufrimiento que provoca una exposición continuada a escenarios de violencia, pérdida, sufrimiento humano y toma de decisiones en contextos extremos. Se trata de contribuir no solo al bienestar individual, sino también a la sostenibilidad emocional de los equipos y a la calidad del servicio prestado a la ciudadanía.

USECIM: ¿Qué papel desempeña el liderazgo de la organización en la normalización del cuidado de la salud mental dentro del Cuerpo?

JLM: Solo desde el liderazgo responsable pueden implantarse políticas proactivas e iniciativas institucionales eficaces y eficientes en pro de la salud mental y prevención del suicidio. Mientras el comportamiento autolítico siga constituyendo una alternativa de “salida” contra el sufrimiento, los poderes públicos tienen una responsabilidad elemental en el bienestar emocional de la sociedad y, por tanto, en su cuidado psicológico y el de los que velan por su seguridad.

La Dirección General de la Policía ha integrado de manera decidida y eficaz la actividad preventiva en su estructura jerárquica con el Plan de Promoción de la salud mental y prevención de la conducta suicida, publicado en 2020, que constituye una apuesta decidida por un modelo preventivo, asistencial y humano, enviando un potente mensaje de preocupación y actuación en este ámbito.

Salud mental y prevención del suicidio en la Policía Nacional

USECIM: ¿Qué supuso para la Policía Nacional la aprobación del Plan de Promoción de la Salud Mental y Prevención de la Conducta Suicida en 2020?

JLM: La publicación del Plan supuso un hito en la Policía Nacional. Por primera vez se abría la puerta a la destigmatización de los problemas de salud mental y a la posibilidad de pedir ayuda a nivel interno, con una visión innovadora en su consideración y modificando las líneas de actuación hacia un modelo preventivo, integral y normalizador, orientado al cuidado de la persona. Su publicación y puesta en funcionamiento incorporó una perspectiva preventiva, asistencial y humana al tratamiento institucional de la salud mental, alejada del control del absentismo por incapacidad psicológica o conductas anómalas.

El modelo preventivo

USECIM: ¿Cómo se estructura el modelo de prevención del suicidio en la Policía Nacional en términos de prevención primaria, secundaria y terciaria?

JUAN LUIS MARTÍN: El modelo de prevención del suicidio en la Policía Nacional se estructura de forma integral y continua, abarcando los tres niveles de afrontamiento establecidos por la Organización Mundial de la Salud, con una serie de objetivos en cada nivel y desplegando líneas de actuación por cada objetivo.

La prevención primaria se orienta a evitar que aparezca el problema o patología mediante el uso de técnicas e implantación de herramientas tendentes a reducir o eliminar los factores de riesgo. La prevención secundaria se centra tanto en la detección precoz del daño psicológico en sus fases iniciales como en la atención temprana de situaciones de vulnerabilidad, ideación suicida o malestar psicológico significativo. Finalmente, la prevención terciaria constituye un conjunto de programas e intervenciones especializadas que completan la intervención, atención y orientación ante conductas suicidas consumadas, tentativas o situaciones de alto riesgo, con el objetivo de reducir el impacto en los supervivientes y favorecer su recuperación.

USECIM: ¿Qué elementos diferencian este enfoque de otros modelos más reactivos o asistenciales?

JLM: El modelo preventivo de atención psicológica pretende normalizar un problema desde una perspectiva más humana y próxima al profesional durante todo el proceso de acompañamiento en el duelo o la pérdida. Este enfoque contribuye a la detección temprana de necesidades psicológicas y a la toma de decisiones orientada al bienestar emocional de los equipos y grupos de trabajo, reduciendo el impacto psicológico del trabajo policial.

La actividad facultativa de control del absentismo laboral por incapacidad temporal de origen psicológico o psiquiátrico no ofrece este tipo de asistencia y genera más desconfianza que adhesión ante situaciones que precisan de apoyo emocional.

USECIM: ¿Qué importancia tiene la detección temprana del riesgo psicosocial en el entorno laboral policial?

JLM: Mucha, por no decir toda. A través de la intervención psicológica temprana y el acompañamiento continuado, el EIP contribuye a reducir el sufrimiento psicológico, prevenir la cronificación del malestar y favorecer procesos de recuperación más saludables.

La Psicosociología Aplicada, como especialidad preventiva, ayuda a detectar e identificar riesgos asociados al bienestar emocional del trabajador con incidencia directa a medio o largo plazo en su salud mental y en el desempeño profesional.

Un entorno saludable en el trabajo reporta seguridad y confianza en la prestación del servicio policial, promueve el reconocimiento del desempeño profesional e incrementa la autoestima en la propia capacidad individual; circunstancias que aportan higiene a la salud mental individual y colectiva, con incidencia directa en el rendimiento laboral de la Institución.

Salud mental y prevención del suicidio en la Policía Nacional

Miembros del Equipo de Intervención Psicosocial.

Equipo de Intervención Psicosocial (EIP)

USECIM: ¿Cuál es la misión específica del Equipo de Intervención Psicosocial dentro de este modelo?

JUAN LUIS MARTÍN: La misión fundamental del Equipo de Intervención Psicosocial reside en el cuidado psicológico de todos los integrantes de la Dirección General de la Policía desde una intervención especializada, decidida, directa e inmediata, con carácter confidencial, de apoyo en situaciones límite. El objetivo es mejorar y cuidar la salud mental, así como estudiar y tratar las conductas suicidas de la Institución. La especialidad y formación específica de los integrantes del EIP posibilita una escucha con empatía y respeto en cada proceso, sin juicios, creando espacios y situaciones que favorezcan la recuperación de la salud mental y el destierro de cualquier ideación suicida. Todo ello desde un enfoque preventivo, profesional y plenamente integrado en el modelo institucional de salud mental.

USECIM: ¿En qué tipo de situaciones se activa habitualmente la intervención del EIP?

JLM: El EIP se activa automáticamente ante cualquier solicitud de ayuda por los canales de comunicación establecidos: teléfono 24 h, email o conocimiento de situaciones críticas de angustia individual o colectiva en la Dirección General de la Policía.

También proporciona apoyo y herramientas de contención y tratamiento emocional ante requerimientos de Unidades de Investigación de ámbitos de gran impacto por violencia de género, abuso sexual de menores, acoso escolar, por citar varios ejemplos.

Otra faceta de la permanente activación del EIP tiene que ver con la creación de contenidos y el desarrollo de actividades formativas teórico-prácticas y de concienciación en todos los cursos de ascenso, especialización y actualización profesional, en plena colaboración con la División de Formación y Perfeccionamiento.

USECIM: ¿Cómo se garantiza la confidencialidad y la confianza de los agentes que solicitan apoyo?

JLM: Cada uno de los 10 psicólogos que componen el EIP tiene asignados expedientes individuales de tratamiento reservado, ante los que responde individual y profesionalmente de forma totalmente independiente del conocimiento de sus responsables policiales, salvo casos excepcionales de riesgo inminente contra su vida o la de terceras personas.

Este marco de confidencialidad resulta esencial para generar confianza, facilitar la demanda de ayuda, asegurar una atención eficaz y respetuosa con la persona y evitar la estigmatización de la salud mental en la identidad policial.

Cultura policial y estigmas

USECIM: Hablar de salud mental no siempre ha sido sencillo en entornos policiales. ¿Cómo se trabaja desde la organización para romper estigmas?

JUAN LUIS MARTÍN: Ustedes mismos acaban de decirlo: “HABLANDO” y consiguiendo que se perciba como un acto de responsabilidad profesional y cuidado personal. Conversando sin tapujos y otorgándole a las palabras el significado que tienen. Para conocer el estado mental real hay que preguntar y saber escuchar desde el respeto y la empatía. Sin saber no se puede proteger. Y, aunque sea duro llamar a las cosas por su nombre, es importante descubrir si se ha verbalizado la ideación suicida para comprender el nivel de sufrimiento y bloqueo emocional, para tratar de afrontar la situación con determinación y voluntad de recuperación en todas las fases del proceso.

Como afirma Sandra, una de las psicólogas del Equipo: “Romper el estigma implica cambiar la narrativa interna. Esa que dice ‘tengo que aguantar’, ‘no puedo fallar’, ‘si hablo, me van a juzgar’. Hablar de nuestras emociones no es una amenaza a nuestra profesionalidad, es un acto de valentía y de cuidado”.

Por otro lado, las actividades formativas del EIP y de sus responsables policiales en cursos de acceso, ascenso, especialidad y actualización contribuyen notablemente a la sensibilización y a la cultura organizacional interna en salud mental y prevención del suicidio. Si a ello se suman las campañas informativas y divulgativas y el efecto boca a boca, normalizamos la solicitud de ayuda como algo natural en situaciones críticas de carácter no solo profesional, sino también en el ámbito personal y afectivo.

USECIM: ¿Qué papel juegan iniciativas como Romper el silencio en el cambio cultural dentro del Cuerpo?

JLM: Romper el silencio supone cambiar el paradigma del tratamiento asistencial de la salud mental en la Policía Nacional. Significa abordar la situación desde la dialéctica, confrontando el problema de frente, evitando su cronificación y actuando directamente sobre sus efectos para comenzar a revertir la situación.

Lamentablemente, en la sociedad y también en la Policía Nacional persiste una subcultura de no mostrar “debilidad”, “no contar tus problemas psicológicos” y “no pedir ayuda”. Estas iniciativas contribuyen a normalizar el cuidado de la salud mental, legitimar la expresión del sufrimiento emocional y reforzar la idea de que solicitar apoyo no es un signo de debilidad, sino de valentía, responsabilidad y fortaleza.

USECIM: ¿Cómo se traslada el mensaje de que pedir ayuda es un acto de responsabilidad profesional?

JLM: Podría resultar sencillo poniendo en relación el número de suicidios al año con el de fallecidos en acto de servicio por intervenciones críticas, pero nada más lejos de la realidad. Las campañas de sensibilización sobre salud mental visibilizan un problema de calado cuya naturaleza puede ser personal o profesional.

Puede haber quien considere que hemos pasado de casi evitar que nos maten en la calle a matarnos nosotros en casa, pero desde la Unidad decidimos mantener una actitud positiva y optimista. Promovemos el liderazgo responsable de la jerarquía policial y la prestación del servicio con plenitud de capacidades y facultades mentales, al objeto de mantener bajo control las posibles consecuencias de una intervención profesional en situaciones de riesgo psicológico.

No resulta fácil, pero va calando el pensamiento de que para cuidar de los demás es necesario empezar cuidándose uno mismo.

Mandos, formación y prevención

USECIM: ¿Qué importancia tiene la formación de mandos y responsables intermedios en la prevención del suicidio?

JUAN LUIS MARTÍN: La preocupación de los mandos policiales y los jefes intermedios por la seguridad y salud laboral de sus subordinados debe ser constante, y su implicación desde el liderazgo responsable, como ya he dicho, tiene que ser total. Considero absolutamente necesario que cualquier jefe policial conozca la existencia, capacidades y funcionamiento del EIP y asimile el acceso inmediato a este recurso.

Bajo esta premisa, el Equipo de Intervención Psicosocial está permanentemente presente en todo tipo de actividades formativas a nivel interno y en los cursos de especialización, actualización y ascenso de la Policía Nacional, visibilizando su razón de ser: la promoción de la salud mental y la prevención de la conducta suicida. A tal efecto, la colaboración con la División de Formación y Perfeccionamiento de la Policía Nacional es continua, con la creación, desarrollo y exposición de contenidos teórico-prácticos que dan visibilidad y sensibilidad al problema y ayudan en la toma de decisiones y a afrontar y gestionar situaciones de estrés.

USECIM: ¿Cómo se integra la prevención del riesgo psicosocial en los procesos de formación y carrera profesional?

JLM: El sistema de gestión de la Prevención de Riesgos Laborales en la Policía Nacional integra la prevención de los riesgos psicosociales desde una doble perspectiva. La primera, desde la normativa vigente en PRL, con formación concreta en herramientas de gestión emocional, control del estrés, Debriefing and Defusing y gestión de riesgos psicosociales, entre otros.

También con evaluaciones específicas de riesgos psicosociales desde la especialidad preventiva de Ergonomía y Psicosociología Aplicada, sobre equipos de trabajo o colectivos por área funcional con mayor grado de exposición y más enfocada al servicio policial. La segunda, desde el EIP, en materia de salud mental y prevención del suicidio, con la difusión de contenidos formativos específicos para cada categoría profesional o responsabilidad en el mando, con la presencia directa de los psicólogos y su interactuación con los alumnos en las aulas, o mediante material audiovisual especialmente elaborado y puesto a disposición en las plataformas de teleformación de nuestra Institución.

USECIM: ¿Qué señales de alerta considera clave que deben ser reconocidas en el entorno laboral?

JLM: En ocasiones pueden percibirse signos de pérdida del sueño, desorientación, aislamiento, malestar generalizado, apatía y cambio de humor, entre otras muchas. Circunstancias que, de forma aislada y por sí solas, pueden responder a situaciones temporales de ámbito personal. Desde la perspectiva profesional, la aparición de estas señales debe vigilarse tras acontecimientos especialmente relevantes de la praxis policial, como la muerte en acto de servicio, el suicidio de compañeros, las lesiones graves tras una intervención, niños o menores víctimas de gravedad, incidentes de gran interés mediático, intervenciones policiales de larga duración con final negativo, por citar algunas.

A nivel personal, cualquier situación o cambio traumático relativo a las relaciones afectivas, salud, seguridad, situación económica o de cualquier naturaleza que se produzca en el entorno familiar puede servir de detonante para iniciar un trastorno o desequilibrio mental de consecuencias impredecibles.

Intervención y acompañamiento

USECIM: ¿Cómo se gestiona la intervención en situaciones de crisis sin interferir en la vida personal o profesional del agente?

JUAN LUIS MARTÍN: El contacto verbal, por razones obvias, es necesario. Mejor si es directo, con presencia, porque proporciona más información sobre su estado de situación e intenciones. Además, permite conocer si otorga su consentimiento para recibir apoyo psicológico o si rechaza definitivamente la asistencia.

Si la petición viene derivada por un compañero o un superior jerárquico preocupado y, tras el primer contacto del EIP, no quiere su atención, no insistimos, pero mantenemos un seguimiento discreto a distancia, valorando nuevas tentativas de aproximación si la progresión del conflicto interno es negativa.

Cuando la solicitud proviene del propio interesado, se garantiza un tratamiento confidencial a lo largo del proceso, y cualquier externalización de este hacia sus responsables policiales deberá contar con la autorización del agente, mediando el profesional del EIP.

USECIM: ¿Qué tipo de apoyo se ofrece tras una intervención especialmente crítica?

JLM: La intervención del EIP la determinan los propios afectados y su materialización y urgencia la acuerdan los respectivos responsables jerárquicos. En ocasiones, bajo sesiones grupales y, dependiendo del grado de afectación individual, con expedientes de seguimiento individual, con contactos periódicos, atendiendo a la necesidad y desde una absoluta confidencialidad. En el caso de los profesionales intervinientes, el impacto se refleja en una mayor conciencia sobre el cuidado de la salud mental, la normalización de la demanda de apoyo psicológico y la prevención del desgaste emocional. El acompañamiento tras intervenciones complejas favorece la elaboración de la experiencia, reduce el sentimiento de aislamiento y refuerza la cohesión y el apoyo mutuo dentro de los equipos.

Las Unidades de élite de la Policía Nacional, con competencias de intervención en incidentes críticos, y las Unidades de investigación de delitos sobre colectivos especialmente vulnerables, están expuestas a riesgos psicosociales cuya evolución en el tiempo debe ser vigilada y contrarrestada con técnicas y herramientas específicas de control emocional.

USECIM: ¿Cómo se acompaña a compañeros y entornos cercanos en estos contextos?

JLM: Con seguimiento activo todo el tiempo necesario. Esto incluye proximidad (preferiblemente presencia), diálogo, empatía y respeto, entendiendo su proceder a nivel personal o profesional, sin valoraciones o juicios sobre la praxis profesional o su resultado. También se trabajan habilidades de control del estrés y gestión emocional, tanto para reducir la angustia y el estrés postraumático, en caso de manifestarse, como para facilitar la toma de decisiones en la gestión de situaciones de crisis.

El contacto telefónico periódico o incluso la atención directa en instalaciones de la sede policial del Equipo crean vínculo y favorecen la comprensión y, en ocasiones, hasta el consuelo que demandan los afectados, en buena medida por el conocimiento de los especialistas de las consecuencias de la actividad policial.

Evaluación y mejora continua.

USECIM: ¿Cómo se evalúa la eficacia de las medidas adoptadas en materia de salud mental y prevención del suicidio?

JUAN LUIS MARTÍN: El estudio anual del grado de cumplimiento del Plan de Promoción de la Salud Mental y Prevención de la Conducta Suicida, a través de una serie de indicadores, nos permite evaluar tanto el grado de aceptación e implementación de las actuaciones desplegadas como su resultado, con vistas a introducir las correcciones y mejoras de ejecución que se estimen pertinentes.

Las campañas de visibilización y sensibilización de la salud mental policial, mediante anuncios y alertas de difusión interna, provocan un incremento de comunicaciones con el EIP a través del teléfono de 24 h y del correo electrónico. Las actividades formativas centralizadas y descentralizadas disparan también el aumento de las consultas de los responsables policiales territoriales.

Las sesiones conjuntas entre Unidades de Investigación o de Intervención en incidentes críticos y el EIP constituyen un ejemplo también del grado de aceptación del Equipo y de su actividad preventiva a nivel interno. Otro elemento de valoración lo constituyen las comunicaciones de agradecimiento que recibimos. Mensajes del tipo “Ojalá hace años hubiera existido este recurso” y “Una labor muy dura pero muy necesaria” constituyen manifestaciones con un alto componente motivador, pese a que el incremento de suicidios acontecidos en la Policía Nacional en 2025 (tres de ellos el fatídico 1 de septiembre) evidencie que no llegamos a tiempo a todos aquellos que nos necesitaban.

USECIM: ¿Qué aprendizajes organizativos ha generado este modelo en los últimos años?

JLM: Una lección aprendida ha consistido en trabajar la incapacidad temporal de carácter psicológico o psiquiátrico desde una perspectiva preventiva, alejada del simple control administrativo del absentismo laboral.

La normalización de las patologías asociadas a la salud mental, desde una perspectiva preventiva, empática y humana, ha ayudado al EIP a conectar emocionalmente con los afectados con la intención de contribuir a su recuperación y a desestigmatizar la salud mental en la actividad policial.

Otra faceta que ha puesto en evidencia las bondades de esta perspectiva ha sido confrontar la salud mental del agente sin eludir la realidad dolorosa de que también sufre y se suicida por ello. A veces tras un largo proceso y, en ocasiones, de forma repentina. Padecen en silencio, sin conocimiento por parte de familiares y compañeros de servicio y sin margen de maniobra para quienes se preocupan por su salud mental.

USECIM: ¿Cómo se revisan y actualizan las actuaciones para adaptarse a nuevas realidades?

JLM: Con mejora continua de técnicas y procedimientos de actuación. Incrementando las capacidades y habilidades con formación e información. Con la implantación de correcciones e iniciativas que vayan tanto del estudio y viabilidad de las peticiones y propuestas de los profesionales de distintas especialidades como desde proyectos en otros países que permitan incorporar a nuestra metodología de actuación buenas prácticas contrastadas y adaptadas al contexto específico de la Policía Nacional, pasando también por la integración de psicólogos del EIP en grupos de trabajo multidisciplinares, sin olvidar su propia formación, actualización y el cuidado de la salud mental del Equipo.

Mirada de futuro

USECIM: ¿Cuáles son los principales retos en materia de salud mental policial en los próximos años?

JUAN LUIS MARTÍN: La Policía Nacional ya viene trabajando en varias líneas estratégicas de actuación que pasan por mejorar la atención psicológica y la coordinación con otros profesionales de la institución, porque todos los integrantes de la Dirección General de la Policía conozcan la existencia del Equipo de Intervención Psicológica y confíen en él, y por una mayor precisión normativa en la reglamentación interna relativa a la retirada del arma de fuego reglamentaria, ante situaciones de incapacidad temporal de origen médico por causas psicológicas u otras conductas anómalas.

Otra de las líneas de actuación pasa por la gestión del talento en el despliegue territorial de psicólogos en las distintas Comunidades Autónomas y su implicación en la atención inmediata y asistencia preventiva.

El repunte de suicidios durante el pasado año 2025 y el conocimiento obtenido de las “autopsias psicológicas” nos debe servir para volcarse sobre los factores que inciden en la casuística autolítica y promover actividades formativas orientadas a la prevención y normalización de la salud mental, valorándose incluso la adaptación de la tarea y la prestación de servicio en situaciones de baja intensidad.

USECIM: ¿Qué recomendaciones trasladaría a otros cuerpos policiales que estén comenzando a trabajar este ámbito?

JLM: Primero es importante definir el proyecto o iniciativa y valorar la capacidad y recursos necesarios para implantar actuaciones en este ámbito a todos los niveles preventivos y que inevitablemente requieren de inversión, recursos humanos y procedimientos.

Otro aspecto fundamental reside en asimilar aquello que funciona en otros cuerpos y que tiene margen de adaptación a la naturaleza y actividad de la propia organización, desechando directamente aquello que no reporte rendimiento, en relación con el resultado perseguido.

En este sentido, la faceta preventiva en el tratamiento de la salud mental que ha desarrollado el Equipo de Intervención Psicosocial, al amparo del Plan, ha sido reconocida a nivel corporativo tanto por otros cuerpos de ámbito local, regional y nacional, primando la atención especializada desde una vertiente más humana, como por agencias y servicios de policía y seguridad de otros países.

El asesoramiento que se solicita a la Policía Nacional en este ámbito desde otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad nacionales e internacionales, interesados en nuestro modelo de trabajo y en los resultados de la experiencia adquirida en estos últimos años, incide en la atención psicológica ante intervenciones de gravedad y la gestión emocional hacia la cohesión y apoyo mutuo en los grupos de trabajo.

Salud mental y prevención del suicidio en la Policía Nacional

Juan Luis Martín Moronta, Comisario y jefe de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales y Protección Socio-Sanitaria.

USECIM: ¿Qué considera importante que comprendan los responsables públicos y la sociedad sobre el cuidado psicológico de quienes garantizan la seguridad pública?

JLM:  La salud mental de los Policías Nacionales repercute de forma directamente proporcional en la calidad del servicio policial que prestan.

La intervención policial está expuesta a riesgos psicosociales que, en mayor o menor intensidad, pueden afectar a su salud mental y a su actividad laboral. La ausencia de actuaciones o tratamientos preventivos en este ámbito puede derivar en traumas psicológicos de difícil recuperación que influyen notoriamente en la capacidad profesional para proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de la ciudadanía y garantizar su seguridad.

Ahí reside la naturaleza de la Policía Nacional y su legitimidad social. En consecuencia, las autoridades deben velar por la salud y seguridad de sus agentes de la autoridad para asegurar el 100 x 100 de su capacidad operativa y garantizar el éxito de su responsabilidad. La ciudadanía debe tener la absoluta confianza de que su Policía Nacional presta un servicio público esencial y que la calidad de este mantiene una relación directamente proporcional a la salud psicológica y emocional de todos sus integrantes.

OSCAR ETXEBARRIA

OTROS REPORTAJES RELACIONADOS:

OTROS ARTÍCULOS

UDE de la Ertzaintza: explosivos, NRBQ y subsuelo

UDE de la Ertzaintza: explosivos, NRBQ y subsuelo

La UDE de la Ertzaintza constituye una de las especialidades policiales más sensibles dentro del sistema de seguridad pública de Euskadi. La Junta de Seguridad acordó su creación el 17 de octubre de 1985 y la formalizó el 11 de diciembre de 1986. Posteriormente, la...

Sant Boi integra el dato en la decisión policial local

Sant Boi integra el dato en la decisión policial local

La seguridad local evoluciona en un contexto en el que la complejidad urbana, la percepción ciudadana y la necesidad de reforzar la legitimidad institucional exigen revisar los modelos tradicionales. En un municipio como Sant Boi de Llobregat, la gestión de la...

Seguridad y emergencias en Las Palmas: su modelo operativo

Seguridad y emergencias en Las Palmas: su modelo operativo

La gestión de la seguridad y las emergencias en Las Palmas de Gran Canaria ha evolucionado hacia modelos cada vez más integrados, en los que la planificación, la prevención y la coordinación operativa resultan determinantes. En este contexto, la visión aportada por...

Sistema de seguridad local: de la propuesta al consenso

Sistema de seguridad local: de la propuesta al consenso

La mesa MR-01 del LOCAL SECURITY Barcelona Congress, bajo el título “Hacia un nuevo modelo de seguridad local: de la propuesta al consenso”, reunió a responsables policiales de primer nivel como Pedro Velázquez Moreno, Oskar de Santos Tapia y Daniel Corral Fuentes, en...

LOCAL SECURITY MADRID Congress, 26 y 27 de febrero de 2025. CIFSE, Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid.
USECIM Awards VI edición