La gestión avanzada de riesgos en el litoral catalán exige herramientas capaces de integrar datos oceanográficos en tiempo real, automatizar decisiones críticas y superar las limitaciones operativas de los sistemas tradicionales de bandera. El proyecto piloto desarrollado por la Dirección General de Protección Civil, en colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya y Ona Safe & Clean, constituye un salto tecnológico en la señalización mediante boyas y balizas automatizadas. Este sistema pionero de señalización marítima inteligente introduce mediciones objetivas —altura y período de ola, dirección, temperatura, posición y variabilidad dinámica del oleaje— y las transforma en una señalización luminosa visible en condiciones meteorológicas adversas y en escenarios donde la vigilancia humana es discontinua o inexistente.
Su potencial para reducir ahogamientos, homogeneizar criterios de seguridad y extender la vigilancia a playas no supervisadas abre un nuevo paradigma para la protección civil marítima. En este contexto, conversamos con Montserrat Font Fabra, jefa del Servicio de Gestión de Emergencias de Protección Civil de la Generalitat de Catalunya, para profundizar en los fundamentos técnicos, operativos y estratégicos de la iniciativa.
Enfoque estratégico y misión institucional
USECIM: ¿Qué vacío operativo y normativo detectó la Dirección General de Protección Civil que justificó el impulso de un sistema automático de señalización marítima?
MONTSERRAT FONT FABRA: La falta de información sobre el estado de la mar en playas y calas no vigiladas o cuando no está operativo el servicio de vigilancia y socorrismo en las playas, ya que en esas situaciones no hay banderas ni ningún sistema que indique el estado del mar, puesto que son estos servicios de playa los que evalúan e izan las banderas informativas. Además, los servicios de vigilancia suelen cubrir los horarios con mayor afluencia de bañistas, pero no cubren todas las franjas horarias, ni tampoco cuando las temporadas de baño han finalizado, aunque la temperatura ambiente favorezca que la gente se plantee acudir a las playas.
También hay que considerar el gran número de playas y calas sin servicio de vigilancia, que suelen ser muy concurridas a pesar de estar lejos de núcleos de población o ser de difícil accesibilidad.
La clasificación del estado del mar, concretamente la altura del oleaje se suele determinar desde la observación en la zona de arena de la propia playa o cala, ya que esta varía en función de la orografía y orientación de las playas y no se corresponde con las lecturas a mar abierto que ofrecen las boyas de Puertos del Estado, con lo cual suele ser un valor subjetivo, basado en la apreciación del observador, y no un dato objetivo de la altura real de la ola.
Además, el sistema de señalización con banderas de tela suele perder eficacia en función del punto de observación respecto a la dirección del viento o en días nublados o con niebla.
USECIM: ¿Cómo encaja este proyecto en la estrategia global de modernización y digitalización de la gestión de emergencias en Catalunya?
MONTSERRAT FONT FABRA: Desde la Dirección General de Protección Civil de Catalunya llevamos años trabajando en la modernización de nuestro sistema de gestión de emergencias, la digitalización y el almacenamiento de planes de emergencias, el desarrollo de tecnología para ayudas en la toma de decisiones y los sistemas de aviso a la población, así como en la transparencia en cuanto a la información pública. Por eso, este proyecto encaja perfectamente en la línea de trabajo que se viene desarrollando en los distintos campos de actuación que nos corresponden.

Vista del portal web de información de playas.
Las competencias en salvamento y socorrismo de playas son del ámbito municipal, pero la gran diversidad de servicios, en su mayoría contratados a empresas externas, con horarios de vigilancia distintos y con una recogida de datos o información inexistente, nos condujo ya hace más de diez años a centralizar la recogida de información del estado de la mar, el color de las banderas, los servicios y horarios que ofrece cada playa vigilada, el número de rescates, los servicios de prevención o las características de los ahogamientos, de forma unificada.
Por eso se elaboró y publicó una web de información de playas que se ofrece desde el 15 de junio al 11 de septiembre. El verano de 2024 fue cuando empezamos a realizar la prueba piloto con este sistema de salto tecnológico en la señalización del estado del mar mediante boyas inteligentes y balizas automatizadas, e incluir la digitalización de los datos obtenidos en la web, así como en el catálogo de datos abiertos de la Generalitat de Catalunya.
USECIM: Desde una perspectiva de reducción de riesgos, ¿qué impacto espera que tenga en la disminución de ahogamientos y en la mejora de la percepción de seguridad en el litoral?
MFF: Desde el principio, la información a la población es un derecho y, junto con la autoprotección, que es un deber, constituye la base para evitar que la ciudadanía se vea sometida a riesgos sin la suficiente información, en este caso, al riesgo de ahogamientos. Por eso, creemos que este sistema podría ayudar a reducir el número de ahogamientos o accidentes al facilitar al usuario una información básica para el baño seguro, incluso cuando no hay servicio activo de vigilancia y socorrismo, ya sea porque ha finalizado el servicio o porque se trate de una playa o cala no vigilada.
No obstante, creemos en la importancia de que todas las zonas de baño dispongan de socorristas, puesto que el tiempo de respuesta en un ahogamiento es un elemento básico para evitar la muerte. Por este mismo motivo, era importante que el sistema no fuera completamente automático y pudiera ser manipulado por el gestor de playas o el responsable del equipo de socorristas, ya que en las playas existen más riesgos que el oleaje, como son las corrientes, la contaminación, la presencia de medusas u otros animales marinos peligrosos, y que dependen de una información basada en la observación.

Arquitectura técnica del sistema
USECIM: ¿Cuáles son los parámetros oceanográficos críticos que registra la boya inteligente y por qué se seleccionaron específicamente esos indicadores?
MFF: Se estima la altura y el período de la ola. No es una medida con precisión centimétrica como la que ofrecen las boyas oceanográficas, ya que ni la boya ni el fondeo están pensados para realizar este tipo de mediciones, dado que reutilizamos boyas ya existentes que delimitan la zona de baño y la zona de navegación dentro de las playas de nuestro litoral. No obstante, el sistema es suficientemente preciso para estimar diferentes franjas de altura que permitan identificar el estado del mar: altura de las olas, período entre olas, dirección de las olas, temperatura y posición.
USECIM: ¿Qué tecnologías de transmisión de datos (SIGFOX, GPS, Gateway SIM, etc.) presentan mayor valor añadido para la operatividad del sistema?
MFF: La comunicación entre la boya y el servidor es mediante Sigfox y, desde el servidor web hasta la farola, mediante SIM. Además, se puede descargar una aplicación que contiene casi toda la información que se puede visualizar en la web, junto con cuatro posibles mensajes de alarma, para estar informados en tiempo real de los parámetros activados.

USECIM: ¿Qué modelos predictivos o algoritmos intervienen en la conversión de los datos del oleaje en un código lumínico equivalente al sistema de banderas?
MFF: Se utiliza un algoritmo que procesa los datos del acelerómetro para estimar la altura de las olas; a partir de esta altura se definen intervalos parametrizables por boya para asignar los colores a la farola.
USECIM: En términos de autonomía energética y robustez estructural, ¿qué requisitos técnicos se establecieron para garantizar funcionamiento continuo?
MFF: El sistema puede trabajar un mínimo de seis meses en continuo sin cambiar baterías, con el envío de comunicaciones y datos cada treinta minutos. Su robustez estructural está asegurada mediante el uso de tecnología de boyas estándar para señalización costera y por el sistema de encapsulado de todos los componentes en una caja estanca.
Aplicaciones operativas y automatización
USECIM: ¿En qué medida puede este sistema sustituir o complementar la señalización tradicional y cómo se prevé la convivencia entre ambos modelos?
MFF: Este sistema no pretende sustituir la encomiable labor de los socorristas de playas. Por eso, desde el primer momento se planteó únicamente para las playas y calas no vigiladas o para los horarios en los que estos servicios no están presentes. No obstante, se ha comprobado que puede convivir perfectamente con el servicio plenamente operativo, ya que el coordinador de la playa puede determinar, mediante la aplicación web o móvil, el color más apropiado para la seguridad en el baño, y que no dependerá únicamente del oleaje, sino también de otros factores que la boya no puede detectar de forma automática, como la presencia de un elevado número de medusas, la contaminación, el viento o las tempestades con rayos.
También es relevante la sustitución de la bandera de tela, que requiere intervención humana, por el farol LED de gestión a distancia, que además permite la visualización desde cualquier punto de la playa, independientemente del viento o de la niebla.
USECIM: ¿Qué criterios técnicos definen los umbrales de cambio entre verde, amarillo y rojo en la baliza automatizada?
MFF: Los intervalos de altura de ola, parametrizables por boya, son los encargados de que la farola cambie de color. Estos intervalos pueden modificarse a demanda, pero se mantienen dentro de las franjas normalizadas, de modo que se pueden estandarizar las alturas de las olas, aportando un dato empírico.

USECIM: ¿Cómo se gestiona el control remoto para activar cambios por causas no estrictamente marítimas (medusas, contaminación, fauna peligrosa)?
MFF: El sistema puede operar de forma manual a distancia a través de la web, forzando el color de manera temporal hasta que se resuelva la situación en esa playa, momento en el que se vuelve al modo automático.
USECIM: ¿Qué protocolos de redundancia o verificación se aplican para evitar falsos positivos o errores de medición?
MFF: En ausencia de datos, ya sea por un error de comunicaciones o por la pérdida de la boya, la farola deja de estar iluminada, evitando posibles situaciones contradictorias o erróneas. Asimismo, se han establecido márgenes de datos para la identificación de mediciones aberrantes.
Integración territorial y gobernanza del sistema
USECIM: Dado que la vigilancia de playas depende de cada ayuntamiento, ¿cómo se articula la implantación del sistema en un modelo de competencias descentralizadas?
MONTSERRAT FONT FABRA: Desde un principio se pretendía que pudiera ser una ayuda más en la gestión de las zonas de baño y, además, incorporar un sistema en formato de datos abiertos y automáticos. No obstante, su implantación dependerá del interés que puedan mostrar los municipios en introducir este sistema como un elemento más de información y gestión de playas, ya que la estrategia de seguridad en playas se define desde el grupo de trabajo creado por la Dirección General de Protección Civil, con la participación de representantes de municipios, empresas de socorrismo y cuerpos de seguridad, precisamente con la finalidad de establecer estrategias de seguridad comunes.
USECIM: ¿Qué mecanismos de interoperabilidad se han diseñado para que los datos puedan ser integrados por municipios, cuerpos de seguridad y servicios de emergencia?
MFF: Durante los dos veranos de pruebas del prototipo se ha estado trabajando para poder incorporar estos datos en la página web de transparencia de la Generalitat de Catalunya en formato abierto, así como en la inclusión de estos en la web de playas de la Dirección General de Protección Civil. De este modo, todos estos datos, junto con los que se ofrecen en nuestra página web, pueden descargarse o utilizarse para alimentar cualquier aplicación o web, o bien descargarse para estudios y trabajos universitarios con intereses diversos.
USECIM: ¿Cómo se prevé la escalabilidad del sistema hacia las más de 400 playas y calas del litoral catalán?
MFF: Como ya hemos indicado, en Catalunya las competencias en salvamento y vigilancia de playas dependen de los municipios, y por ello la escalabilidad dependerá del interés que consideren que pueda ofrecerles este sistema, tanto en playas vigiladas como no vigiladas, así como de las determinaciones del Grupo de Trabajo de Seguridad en Playas de la Dirección General de Protección Civil.

Evaluación del piloto y métricas de éxito
USECIM: ¿Qué resultados cuantitativos y cualitativos arroja la prueba piloto desarrollada en Mataró, Roses, Vilanova i la Geltrú y Cambrils?
MONTSERRAT FONT FABRA: Los resultados han sido excelentes. Nos han permitido realizar la prueba de adaptación a datos abiertos y también nos han mostrado que, en alguna playa más expuesta a vientos de levante, era imprescindible la valoración del socorrista en aquellos días en los que el viento de superficie creaba corrientes marinas que la boya, al estar sujeta al fondo, no era capaz de detectar, lo que abre nuevas posibilidades de estudio.
USECIM: ¿Qué indicadores se utilizarán para valorar el rendimiento del sistema en las próximas temporadas de baño?
MFF: Como hemos ido realizando durante las pruebas piloto, es imprescindible la valoración de los coordinadores de playas y de los responsables municipales de playas para ir ajustando aquellos datos que la boya por sí sola no puede cuantificar, como son las corrientes marinas, la presencia de medusas o la contaminación. No obstante, en lo que respecta a datos como la altura de la ola o la temperatura, consideramos que el sistema está completamente probado y ajustado.
USECIM: ¿Qué limitaciones se han identificado y qué mejoras técnicas están previstas para siguientes fases?
MFF: En estos momentos no tenemos previsto incorporar ninguna mejora, aunque no es descartable que, en un futuro, si el sistema se considera útil, pudiera ser necesario incluir un botón SOS para lugares donde no haya cobertura del 112 o algún sistema de megafonía. Asimismo, podría abrirse el estudio a las corrientes marinas en aquellas playas donde este sea el riesgo más elevado.
En cuanto a las limitaciones actuales, creo que lo más importante a resolver podrían ser los permisos y autorizaciones marítimo-terrestres en calas situadas en parajes naturales, puesto que la instalación del semáforo requiere algún tipo de base de sujeción que debería ser resistente y que podría considerarse una obra civil, aunque sea temporal.

Transferencia tecnológica e innovación pública
USECIM: ¿Qué papel ha jugado la colaboración con la UPC y con la empresa Ona Safe & Clean en la validación científica y tecnológica del sistema?
MFF: Evidentemente, sin ellos esta prueba piloto no se hubiera podido llevar a cabo, ya que sin los laboratorios y técnicos de la UPC y los talleres y embarcaciones de Ona Safe & Clean habría sido imposible que la administración pudiera desarrollar este prototipo. Esto demuestra que la colaboración público-privada es imprescindible para poder realizar avances en nuestros ámbitos de trabajo.
USECIM: ¿Considera que este modelo podría convertirse en un estándar replicable en otros territorios del Estado o incluso a nivel europeo?
MFF: A nivel del Estado no tengo ninguna duda de que es replicable, pero a nivel europeo debería ajustarse a las señalizaciones de cada país. Suele ser habitual el código de colores verde: baño permitido; amarillo: baño con precaución; y rojo: baño prohibido. Sin embargo, por ejemplo, en Portugal o en Gran Bretaña existen muchos más colores de banderas que indican otros tipos de seguridad o prohibición. Un ejemplo es la bandera de cuadros negros y blancos, que suele indicar playa sin vigilancia en Portugal, lo que nos llevaría a pensar que podría servir el propio semáforo LED, siempre y cuando permita incorporar algún tipo de señalización adicional, o quizá sistemas de megafonía o un botón SOS.
USECIM: ¿Qué oportunidades abre este proyecto para la generación de datos abiertos y para el desarrollo de aplicaciones de alerta temprana?
MFF: Como ya comentábamos, este sistema está pensado desde su origen para generar información en formato de datos abiertos y, además, nos proporciona una información muy valiosa que podría utilizarse en el futuro para generar avisos sobre el impacto que puede tener el oleaje en las playas, los paseos marítimos o las infraestructuras terrestres que pueden quedar comprometidas por dicho impacto. En definitiva, nos abre, tanto a nosotros como a muchas personas interesadas en los avances tecnológicos y la protección del litoral, un abanico de nuevas oportunidades.

Montserrat Font Fabra, Jefa del servicio de Gestión de emergencias de Protección Civil de la Generalitat de Catalunya.
Visión de futuro
USECIM: ¿Cómo imagina la jefa del servicio la señalización marítima dentro de cinco años si esta tecnología se consolida?
MFF: Si esta tecnología se consolida, podría reducir los tiempos de recogida de información al ser procesos automáticos y coordinados, ofrecerla en formato abierto para posibles estudios oceanográficos y de impacto del litoral, y abrir un sinfín de posibilidades que ahora nos quedan lejos. Pero, básicamente, permitiría ofrecer a la ciudadanía información en tiempo real sobre el estado del mar en los distintos puntos de la geografía de la costa catalana, a cualquier hora del día, para que puedan valorar el riesgo del baño en ese preciso momento.
USECIM: ¿Qué retos emergentes en seguridad marítima considera que deberían abordarse con soluciones de próxima generación?
MFF: Teniendo en cuenta el cambio climático, deberíamos empezar a preocuparnos por tecnologías que nos ayuden en las alertas tempranas del impacto del oleaje en la costa, puesto que no solo son las playas las que se ven afectadas por los temporales, sino también los paseos marítimos u otras actividades e infraestructuras que, en caso de impacto, representan un coste económico elevadísimo y que, por supuesto, deberían contribuir a salvar vidas humanas.
USECIM: ¿Qué mensaje trasladaría a los municipios y responsables de emergencias sobre la adopción de sistemas inteligentes como este?
MFF: Este prototipo pretendió ofrecer una posible solución a aquellos municipios que tienen muchos kilómetros de costa, con numerosas calas y playas, y que no pueden ofrecer económicamente un servicio de vigilancia y socorrismo durante todos los días y horarios en los que hay población haciendo uso de estos espacios para el baño. No obstante, en ningún caso se pretende sustituir la encomiable labor de los socorristas de playas, que solo durante el verano de 2025 han realizado más de 500 rescates acuáticos y más de 130.000 atenciones sanitarias en playas vigiladas de Catalunya.
OSCAR ETXEBARRIA
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